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Adolescentes seguidos en tres oleadas: ver porno y ver a las mujeres como objetos sexuales se reforzaban mutuamente.
Guía · Mitos
«Desexualizar la mente» es una expresión popular que describe dos fenómenos estudiados: la atención que se va sola hacia las señales sexuales y la tendencia a ver a las personas como objetos sexuales. Ambos se asocian con el consumo de porno y ambos se aprenden. Nadie ha medido cuánto tardan en cambiar, pero hay hábitos con base: menos exposición, no pelear contra los pensamientos y entrenar la atención.
Equipo de EverRise · Actualizado el 28 de octubre de 2026 · 10 min de lectura
962
Adolescentes seguidos en tres oleadas: ver porno y ver a las mujeres como objetos sexuales se reforzaban mutuamente.
135
Estudios revisados sobre medios sexualizados y la imagen de las mujeres.
22
Hombres con conducta sexual compulsiva cuya atención se iba antes a las imágenes explícitas que la de 44 voluntarios.
304
Escenas de los videos porno más vendidos analizadas: el 88,2 % contenía agresión física.
Detrás de la pregunta de cómo «desexualizar» la mente hay una molestia concreta: por la calle, en el trabajo o en clase, la mirada se va al cuerpo de otras personas antes de que lo decidan, y la cabeza les pone un filtro sexual a situaciones que no lo tienen. La expresión, extendida en internet, nombra el deseo de quitar ese filtro.
Lo que describe tiene nombre en la investigación, y son dos cosas distintas. La primera es el sesgo atencional, la tendencia de la atención a irse de forma automática hacia ciertas señales, en este caso las sexuales. La segunda es la cosificación, que consiste en ver a alguien como un cuerpo que existe para la satisfacción sexual de otro, en lugar de como una persona completa. Las dos se han relacionado con el consumo de pornografía, y las dos se aprenden.
Separarlas ayuda, porque cada una se trabaja de una forma. El sesgo atencional ocurre en fracciones de segundo, antes de que puedas decidir nada. La cosificación es una forma de pensar sobre los demás, y se puede revisar.
En un estudio de 2014, 22 hombres con conducta sexual compulsiva y 44 voluntarios hicieron una prueba de atención en la que aparecían imágenes durante fracciones de segundo. Los primeros dirigían la atención más rápido hacia las imágenes sexualmente explícitas, sobre todo en los primeros instantes, y no hacia las neutras. Los autores lo interpretan como una respuesta temprana de orientación, parecida a la que se observa ante las señales de las drogas en las adicciones a sustancias.
Un estudio posterior del mismo grupo de investigación relacionó ese sesgo con el condicionamiento. Los hombres con conducta sexual compulsiva preferían más las señales que se habían asociado a una recompensa, y su tendencia a acercarse a las señales ligadas a lo sexual iba unida al sesgo de atención temprano. La atención aprende a buscar lo que se ha asociado a una recompensa.
DESCRIBE, NO TRATA2014
22 hombres con conducta sexual compulsiva frente a 44 voluntarios. Ante imágenes de fracciones de segundo, los primeros dirigían la atención antes a las explícitas, no a las neutras, sobre todo en los primeros instantes.
Mechelmans y cols., 2014
PLoS ONE, 9(8):e105476
Límites de la evidenciaMuestra pequeña de hombres heterosexuales, medida en un solo momento. No dice si el sesgo fue antes o después del consumo.
Ver la fuente↗El contenido también cuenta. Un análisis de 304 escenas de los videos pornográficos más vendidos encontró agresión física en el 88,2 % y agresión verbal en el 48,7 %. Quienes agredían eran sobre todo hombres, y quienes recibían la agresión eran casi siempre mujeres, que respondían con más frecuencia mostrando placer o indiferencia.
Bridges y cols., 2010. Describe el contenido de las escenas, sin incluir a espectadores.
Varios estudios relacionan ese tipo de contenido con la forma de ver a los demás. En un seguimiento de 962 adolescentes de los Países Bajos en tres momentos distintos, ver pornografía en internet y pensar en las mujeres como objetos sexuales se reforzaban mutuamente con el tiempo. En 187 hombres universitarios, ver con más frecuencia porno y otros medios que cosifican a las mujeres predijo una visión más cosificada de ellas, y esa visión, a su vez, actitudes más favorables a la violencia contra las mujeres. Lo desarrollamos en cómo cambia el porno la forma de ver a los demás.
La pornografía no es la única fuente. Una revisión de 135 estudios sobre la imagen sexualizada de las mujeres en los medios de comunicación de masas encontró pruebas consistentes de que exponerse a ese contenido se asocia con creencias más sexistas y con más tolerancia hacia la violencia sexual. En los experimentos, tanto hombres como mujeres pasaban a ver a las mujeres como menos competentes, menos morales y menos humanas. Por eso cambiar la forma de mirar pasa también por lo que ves en redes, como explicamos en cómo dejar de ver contenido sexual en Instagram y TikTok.
DESCRIBE, NO TRATA2009
962 adolescentes neerlandeses en tres oleadas. Ver porno en internet y pensar en las mujeres como objetos sexuales se influían en las dos direcciones. Disfrutar de ese material explicaba parte de la relación.
Peter y Valkenburg, 2009
Journal of Communication, 59(3):407-433
Límites de la evidenciaDatos de cuestionarios en un solo país. Muestra influencias en el tiempo, no un experimento.
Ver la fuente↗REVISIÓN2016
109 publicaciones con 135 estudios. La exposición se asoció con más creencias sexistas y más tolerancia a la violencia sexual. En los experimentos, mujeres y hombres pasaban a ver a las mujeres como menos competentes, morales y humanas.
Ward, 2016
Journal of Sex Research, 53(4-5):560-577
Límites de la evidenciaRevisión de estudios publicados en inglés entre 1995 y 2015, con métodos y medidas muy distintos entre sí.
Ver la fuente↗La reacción más común es intentar no pensar en ello. Funciona peor de lo que parece. En un experimento clásico de 1987, se pidió a unas personas que no pensaran en un oso blanco durante cinco minutos. No lo consiguieron, y cuando después se les pidió que pensaran en él, lo hicieron más que quienes habían pensado en el oso desde el principio. Un metaanálisis de estudios controlados confirmó un efecto rebote de tamaño pequeño a moderado.
El mismo experimento de 1987 dejó una pista útil. Cuando a los participantes se les dio un pensamiento concreto al que volver cada vez que apareciera el oso, la preocupación posterior fue menor. Aplicado a la mirada, la idea es esta: notar que la atención se ha ido al cuerpo de alguien, no discutir con ese pensamiento y llevar la atención a algo concreto que hayas elegido de antemano.
Este enfoque coincide con el de la terapia de aceptación y compromiso, que enseña a notar un impulso o un pensamiento sin obedecerlo y a actuar según tus valores. En un estudio con 28 hombres, doce sesiones de esta terapia redujeron un 93 % el consumo de pornografía.
METAANÁLISIS2001
Los estudios controlados muestran un efecto rebote de tamaño pequeño a moderado: intentar no pensar en algo aumenta después la frecuencia de ese pensamiento. El tamaño varió según el tipo de pensamiento y cómo se midió.
Abramowitz, Tolin y Street, 2001
Clinical Psychology Review, 21(5):683-703
Límites de la evidenciaPocos estudios con pacientes. Ninguno trata de pensamientos sexuales ligados al porno.
Ver la fuente↗Nadie ha medido cuánto tarda en cambiar la forma de mirar después de dejar el porno. Los estudios citados apuntan a que el sesgo y la cosificación se aprenden con la repetición, y los hábitos tardan semanas en asentarse: en el estudio de referencia sobre hábitos, automatizar uno nuevo llevó una mediana de 66 días. Estos son los cambios con más base:
Si los pensamientos sexuales te angustian, aparecen contra tu voluntad o no te dejan concentrarte, consulta a un profesional de la salud mental. Pueden tener otras causas que merece la pena valorar.
MEDIDO EN ESTO2016
Veintiocho hombres, doce sesiones. Al terminar, algo más de la mitad lo había dejado del todo; a los tres meses, el 35 % seguía sin consumir y la reducción del consumo se mantenía.
Crosby y Twohig, 2016
Behavior Therapy, 47(3):355-366
Límites de la evidenciaMuestra pequeña y solo hombres.
Ver la fuente↗EverRise te ayuda a cortar la fuente y a entrenar la atención. El bloqueo de contenido usa el Tiempo en pantalla de iOS para cerrar el acceso a tus horas de riesgo. Entre los ocho ejercicios guiados del programa, basados en la terapia cognitivo-conductual y en la de aceptación y compromiso, están «Tomar distancia de un pensamiento» y «Dejar de luchar contra el impulso», que practican justo la idea de notar sin obedecer. «Surfea la ola» te guía para dejar pasar las ganas con atención plena.
Los siete retos cambian el terreno con hábitos concretos, y las 21 lecciones de «Aprender» explican qué le pasa al cerebro y por qué cuesta dejarlo. Todo sigue un programa de 90 días en cuatro fases, con una misión cada día y tu progreso a la vista.

En la app
«Programa de 90 días · Fase 1 de 4»: el plan, 24 repeticiones de ejercicios, 15 marcas de juegos, 7 retos y 21 lecciones.
Reduce la exposición al porno y a los medios sexualizados, no pelees contra los pensamientos sexuales y entrena la atención: nota cuándo se va al cuerpo de alguien y llévala a un foco elegido, como la conversación. La terapia de aceptación y compromiso, que enseña a notar sin obedecer, redujo el consumo de porno en un estudio con 28 hombres.
Nadie lo ha medido. La atención hacia lo sexual y la cosificación se aprenden con la repetición, y los hábitos tardan semanas en cambiar: en el estudio de referencia sobre hábitos, automatizar uno nuevo llevó una mediana de 66 días, con un rango de 18 a 254. Cuenta en semanas y meses.
Una explicación con base es que la atención aprende. Un estudio encontró que hombres con conducta sexual compulsiva dirigían la atención más rápido hacia imágenes explícitas que otros voluntarios, y otro relacionó ese sesgo con el condicionamiento. Además, el consumo de porno se asocia con ver a las mujeres como objetos sexuales, según varios estudios.
No intentes expulsarlo a la fuerza: los estudios sobre supresión muestran que así tiende a volver con más frecuencia. Nótalo, no discutas con él y lleva la atención a algo concreto que hayas elegido. En el experimento clásico del oso blanco, tener un pensamiento alternativo concreto redujo la preocupación posterior.
Puede ayudar. Una revisión de 135 estudios encontró que la exposición a medios sexualizados, no solo al porno, se asocia con más creencias sexistas y una visión más pobre de las mujeres. Limpiar lo que te muestran las redes reduce esa exposición diaria, aunque no hay estudios que midan su efecto por sí solo.
Hay estudios que relacionan el consumo de porno con una visión más cosificada de las mujeres, como en una muestra de 187 universitarios. Su efecto concreto en la pareja lo tratamos en la guía sobre porno y pareja. Si notas que te cuesta conectar con tu pareja, hablarlo y pedir ayuda profesional son dos primeros pasos útiles.
Fuentes
Actualizado el 28 de octubre de 2026. Las cifras se presentan tal como las reportan sus fuentes.
EverRise no es un tratamiento médico ni sustituye a un profesional de la salud.
Un plan para cada día, herramientas para los momentos difíciles y un progreso que una recaída no borra.