28,9%
De quienes habían recaído, en una encuesta sobre foros de «reboot», describió pensamientos suicidas tras su última recaída.
Guía · Recaídas
Después de recaer, lo más útil es frenar la cadena en las horas siguientes: cerrar el acceso, no castigarte y revisar qué pasó antes para ajustar tu plan. La investigación sobre recaídas muestra que un desliz no lleva por fuerza a volver al patrón anterior, y que pesa mucho cómo lo interpretas: leerlo como prueba de que no puedes aumenta el riesgo.
Equipo de EverRise · Actualizado el 28 de octubre de 2026 · 10 min de lectura
28,9%
De quienes habían recaído, en una encuesta sobre foros de «reboot», describió pensamientos suicidas tras su última recaída.
55%
De los fumadores que tuvieron un desliz ni volvió a fumar a diario ni recayó en las 6 semanas del estudio.
14%
De esos fumadores llegó a recaer del todo en ese tiempo, según el criterio del estudio.
9.504
Participantes en el metaanálisis que confirmó la eficacia de la prevención de recaídas.
Después de una recaída pueden aparecer frases duras: «otra vez», «no tengo remedio», «nunca lo voy a dejar». Marlatt y Gordon le pusieron nombre a esa reacción en su modelo de prevención de recaídas: el efecto de violación de la abstinencia. Lo pusieron a prueba con personas que dejaban de fumar en un estudio de 1987 (Curry, Marlatt y Gordon), y su manejo forma parte de la prevención de recaídas que se usa con el alcohol, el tabaco y otras sustancias (Irvin y cols., 1999).
El efecto tiene dos partes. Una es emocional: culpa, vergüenza y la sensación de haber fallado. La otra es la explicación que te das. Si atribuyes la recaída a algo estable, general y fuera de tu control, como «no tengo fuerza de voluntad y nunca podré dejarlo», abandonar el objetivo se vuelve más probable (Larimer, Palmer y Marlatt, 1999). De ahí sale el «ya da igual» que lleva a seguir consumiendo el mismo día.
DE OTRAS ADICCIONES1994
97 personas entrevistadas seis meses después de un tratamiento por consumo de sustancias. Quienes recayeron atribuían su desliz a causas más estables y globales que quienes lo corrigieron. En culparse a sí mismos no hubo diferencia.
Walton, Castro y Barrington, 1994
Addictive Behaviors, 19(3):319-331
Límites de la evidenciaMedido en alcohol y drogas, no en pornografía, y con entrevistas a posteriori.
Ver la fuente↗DE OTRAS ADICCIONES2012
203 fumadores registraron 1.001 deslices con un diario electrónico. Cuanto menos capaces se sentían de mantenerse tras cada desliz, antes llegaba el siguiente. La culpa y el culparse no funcionaron como predecía el modelo.
Kirchner, Shiffman y Wileyto, 2012
Journal of Abnormal Psychology, 121(1):187-197
Límites de la evidenciaMedido en tabaco, no en pornografía, y durante seis semanas.
Ver la fuente↗Los dos estudios matizan el modelo original. Sentirse mal después de recaer es una reacción comprensible y no predice por sí sola la siguiente caída. Lo que pesa es la conclusión que sacas: que el problema es permanente y que ya no eres capaz. A esa confianza en tu propia capacidad los psicólogos la llaman autoeficacia, y es lo que conviene recuperar en las horas siguientes.
La prevención de recaídas distingue dos situaciones. El desliz es la primera vez que vuelves a consumir después de un periodo sin hacerlo. La recaída es la vuelta al patrón anterior, o el abandono del objetivo. Un desliz aumenta el riesgo de recaer, pero el paso de uno a otra no es inevitable (Larimer, Palmer y Marlatt, 1999). El modelo lo describe como un proceso en el que un desliz puede corregirse o puede crecer, según lo que hagas después (Hendershot, Witkiewitz, George y Marlatt, 2011).
Los datos de Kirchner y cols. lo ilustran. De 203 fumadores que tuvieron un desliz tras dejarlo, el 55 % ni volvió a fumar a diario ni recayó durante las seis semanas de seguimiento, y el 14 % llegó a recaer del todo. Son datos de tabaco, pero muestran que tropezar una vez deja abiertos varios caminos. Sobre lo que se conserva de tu progreso, tienes la explicación completa en ¿una recaída lo borra todo?.
En una encuesta a hombres que conocían los foros de «reboot», donde se intenta dejar el porno con un contador de días, el 28,9 % de quienes habían recaído dijo que su última recaída le provocó pensamientos suicidas. También describieron vergüenza, sensación de inutilidad y tristeza (Prause y Binnie, 2023). La encuesta no compara con personas ajenas a esos foros, así que no permite atribuir el malestar a ellos. Sí muestra cuánto puede pesar una recaída cuando se vive como un fracaso personal.
28,9%
describió pensamientos suicidas
Prause y Binnie, 2023. Encuesta a hombres que conocían los foros de «reboot».
Dos estudios con estudiantes sugieren que tratarte con comprensión después de un fallo facilita volver a intentarlo.
DE OTRAS ADICCIONES2010
Universitarios de primer año que se perdonaron por haber postergado el estudio del primer examen tuvieron menos emociones negativas y postergaron menos antes del siguiente. El efecto apareció en quienes más habían postergado al principio.
Wohl, Pychyl y Bennett, 2010
Personality and Individual Differences, 48(7):803-808
Límites de la evidenciaEstudiantes y exámenes, no pornografía; es un estudio correlacional.
Ver la fuente↗DE OTRAS ADICCIONES2012
Cuatro experimentos. Tras suspender una prueba difícil, quienes se trataron con comprensión dedicaron más tiempo a estudiar para la siguiente que los grupos de control.
Breines y Chen, 2012
Personality and Social Psychology Bulletin, 38(9):1133-1143
Límites de la evidenciaExperimentos de laboratorio con estudiantes; no miden conductas como el consumo de pornografía.
Ver la fuente↗Perdonarte consiste en reconocer lo que pasó, asumir que querías otra cosa y volver a tu plan sin añadir castigo. Así puedes revisarlo con la cabeza fría.
Las 48 horas son un plazo práctico que elegimos para esta guía, sin un estudio que lo fije. Cubren la noche siguiente y el día después, el tramo en el que conviene recuperar la confianza antes de que llegue el siguiente momento de riesgo.
Una recaída aporta información que antes no tenías. Muestra un momento de riesgo que tu plan no cubría o una respuesta que no funcionó. En el modelo de Marlatt, estudiado sobre todo con el alcohol, los estados emocionales negativos y los conflictos con otras personas desencadenaron más de la mitad de los episodios de recaída, y la presión social, más del 20 % (Larimer, Palmer y Marlatt, 1999). Ese trabajo recoge además un estudio en el que la forma de afrontar la situación predijo el resultado mejor que el simple hecho de exponerse a ella.
Cuando revises lo que escribiste, busca tres cosas: qué estado te dejó vulnerable, qué señal disparó las ganas y en qué momento dejaste de aplicar tu plan. Con esas respuestas puedes mejorar la parte que falló sin rehacerlo todo. Las señales que pueden anunciar una recaída con antelación están en las señales de que se acerca una recaída, y el plan completo, en cómo no recaer.
En EverRise, una recaída se registra sin culpa y en 30 segundos, desde Inicio o desde el botón de pánico. Conservas tu mejor marca, tus días acumulados, tu XP y tu oro, y el árbol conserva el tronco. Recibes además un plan para las 48 horas siguientes, que queda en Inicio y se marca acción por acción.
A partir de ahí, el resto de la app sigue contigo. El check-in de la mañana te pregunta por tu sueño, tu ánimo y tus ganas, y te propone la herramienta que encaja. Tu plan de prevención guarda tus momentos difíciles con acciones concretas para cada uno. Si necesitas hablar, Nora, el coach con IA, te responde con un tono empático o motivacional, aunque no sustituye a un profesional. Y si el malestar es grande, «Necesito ayuda de verdad» lleva a las líneas de crisis de 22 países.

En la app
Desde Inicio registras una recaída sin culpa y en 30 segundos. Conservas tus días acumulados, tu XP y tu árbol.
Cierra el acceso y cambia de lugar, evita sacar conclusiones duras sobre ti y duerme esa noche con el celular fuera del dormitorio. Al día siguiente, escribe qué pasó antes de la recaída y añade a tu plan una respuesta concreta para esa situación. La investigación indica que un desliz no lleva por fuerza a volver al patrón anterior, y que recuperar la confianza ayuda a frenar la cadena.
Sí. Según una revisión de 2011, recaer es el resultado más frecuente de los intentos de cambiar una conducta adictiva, y por eso los tratamientos con más evidencia incluyen la prevención de recaídas. Un metaanálisis de 26 estudios con 9.504 participantes confirmó que esta forma de trabajo es eficaz, sobre todo con el alcohol. Recaer indica que tu plan necesita un ajuste.
Vuelve a empezar la cuenta de días seguidos, pero no lo que aprendiste. En un estudio sobre la formación de hábitos con 96 personas, fallar una ocasión aislada no alteró de forma importante el proceso. Conservas el conocimiento de tus disparadores, las respuestas que practicaste y los cambios que hiciste en tu entorno. Lo explicamos en la guía sobre si una recaída lo borra todo.
Es el llamado efecto de violación de la abstinencia: tras romper el objetivo aparecen la culpa y la idea de que ya da igual, y esa lectura facilita seguir consumiendo. Los estudios señalan que pesa más la conclusión que sacas, como «no puedo», que la culpa en sí. Cambiar de lugar y dejar pasar las ganas en la primera hora ayuda a cortar la cadena.
Si tienes a alguien de confianza, suele ayudar. En una revisión de 138 ensayos aleatorizados, registrar el progreso hacia una meta mejoró los resultados, y el efecto fue mayor cuando se compartía con otras personas. Puede ser un amigo, tu pareja o un profesional. Lo importante es que la conversación sirva para ajustar tu plan y no para castigarte.
Si las recaídas se repiten a pesar de tu plan, si la vergüenza o el ánimo bajo duran días, si notas ansiedad intensa o si tienes pensamientos de hacerte daño, consulta con un psicólogo o un médico. La terapia cognitivo-conductual y la de aceptación y compromiso tienen resultados medidos en el uso problemático de pornografía. En nuestra página de soporte están las líneas de ayuda de 22 países.
Fuentes
Actualizado el 28 de octubre de 2026. Las cifras se presentan tal como las reportan sus fuentes.
EverRise no es un tratamiento médico ni sustituye a un profesional de la salud.
Un plan para cada día, herramientas para los momentos difíciles y un progreso que una recaída no borra.