2022
Año en que entra en vigor la CIE-11, que incluye este trastorno.
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La clasificación de la OMS en vigor desde 2022 recoge el trastorno de conducta sexual compulsiva: un patrón, mantenido seis meses o más, de no poder controlar impulsos sexuales intensos, con consecuencias y un malestar importantes. Esta comprobación recorre sus criterios en seis preguntas. No es una escala validada ni un diagnóstico, y tus respuestas no salen de tu navegador.
Equipo de EverRise · Actualizado el 28 de octubre de 2026 · 6 min de lectura
2022
Año en que entra en vigor la CIE-11, que incluye este trastorno.
6meses
Duración mínima orientativa del patrón según la OMS.
3,2%
En riesgo de uso problemático de pornografía con la escala PPCS.
13%
Media de uso problemático en un metaanálisis de 22 estudios.
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La Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS, en su undécima revisión (CIE-11), recoge el trastorno de conducta sexual compulsiva con el código 6C72, dentro de los trastornos del control de los impulsos. Lo describe como un patrón persistente de no poder controlar impulsos o urgencias sexuales intensos y repetitivos, que lleva a repetir la conducta sexual.
El consumo de pornografía con masturbación es una de las formas en que se manifiesta, aunque no la única. Si te preguntas a partir de cuándo la frecuencia es un problema, lo explicamos en ¿cuántas veces es demasiado?. La palabra «hipersexualidad», que mucha gente busca, procede del «trastorno hipersexual», que se propuso en 2010 para el manual estadounidense DSM-5 y finalmente no se incluyó. Hoy el término clínico de referencia es el de la OMS.
ORGANISMO OFICIAL2022
La OMS recoge en la CIE-11 el trastorno de conducta sexual compulsiva, dentro de los trastornos del control de los impulsos; el consumo de pornografía es una de sus formas. El DSM-5 no lo incluye: en 2010 se propuso el trastorno hipersexual y se rechazó.
CIE-11 (OMS) y debate publicado
Gola y cols.
Sassover y Weinstein
Límites de la evidenciaEs una clasificación diagnóstica y no evalúa tratamientos.
Ver la fuente↗La CIE-11 describe varios síntomas posibles. La persona puede tener uno o varios:
A esos síntomas se suman dos condiciones. El patrón se mantiene durante un periodo prolongado, por ejemplo seis meses o más. Y causa un malestar marcado o un deterioro importante en la vida personal, familiar, social, educativa, laboral o en otras áreas.
La OMS añade una aclaración que conviene conocer: el malestar que nace únicamente de juicios morales o de la desaprobación de los propios impulsos no basta para cumplir este criterio. Ese malestar existe y merece atención, pero por sí solo no define el trastorno. Distinguir una cosa de la otra es tarea de un profesional.
La comprobación cuenta cuántas de las seis descripciones reconoces en tu vida. Indica que tus respuestas coinciden con la descripción de la OMS solo cuando reconoces la pérdida de control durante meses, al menos una de sus consecuencias y un malestar o deterioro importantes.
Si coincide, el paso adecuado es hablar con un profesional de la salud mental, que puede hacer una valoración completa. Si solo reconoces algunas señales, tienes información útil: el hábito todavía no cumple el cuadro completo, y es un buen momento para trabajar sobre él antes de que gane terreno.
Para medir el uso de pornografía en concreto, existe una escala validada y más breve: el test de uso problemático de pornografía, basado en el Brief Pornography Screen.
Las cifras varían mucho según el cuestionario. En el estudio más grande hasta la fecha, con 82.243 personas de 42 países, el 3,2 % estaba en riesgo de uso problemático de pornografía según la escala PPCS, y el 16,6 % según el BPS. Un metaanálisis de 2025 con 22 estudios situó la media en torno al 13 %.
DESCRIBE, NO TRATA2025
Veintidós estudios y 31.566 personas de once países: el 13 % da positivo en uso problemático, con un intervalo del 8 % al 19 %. Las diferencias dependen sobre todo de la región, del tipo de muestra y del cuestionario.
Metaanálisis, 2025
Sexual Health, 22(4)
Límites de la evidenciaLa edad y el sexo no salieron significativos, en parte porque casi todas las muestras tenían entre 20 y 40 años.
Ver la fuente↗DESCRIBE, NO TRATA2024
En 82.243 personas de 42 países, el 3,2 % está en riesgo según la escala PPCS, y con el BPS llega al 16,6 %. Los hombres puntúan más alto que las mujeres.
Bőthe y cols., 2024
Addiction, 119(5)
Límites de la evidenciaLas escalas miden con instrumentos distintos; por eso sus cifras no cuadran.
Ver la fuente↗La conducta sexual compulsiva responde al tratamiento. Un metaanálisis de 2025, con 20 estudios y 2.021 participantes, encontró que las terapias reducen mucho los síntomas y la frecuencia de uso de pornografía. Los enfoques más estudiados son la terapia cognitivo-conductual, que trabaja la relación entre pensamientos, emociones y conductas, y la terapia de aceptación y compromiso, que entrena la capacidad de notar el impulso sin obedecerlo.
MEDIDO EN ESTO2025
Veinte estudios y 2.021 participantes: bajaron mucho los síntomas y la frecuencia de uso. Sobre las ganas el efecto fue pequeño, y no hubo diferencia entre TCC y ACT.
López-Pinar, Esparza-Reig y Bőthe, 2025
Journal of Behavioral Addictions, 14(2):630–643
Límites de la evidenciaSolo 5 de los 20 estudios tenían grupo de control, y los resultados los informa el propio participante.
Ver la fuente↗EverRise aplica los componentes de esas terapias en un programa de 90 días: una misión diaria, ejercicios guiados para entrenar el control de los impulsos, un plan de prevención para tus momentos difíciles y un botón de pánico para cuando aprietan las ganas. Incluye cribados validados que recomiendan acudir a un profesional cuando hace falta, porque la app es una herramienta de apoyo y no sustituye una valoración clínica.

En la app
Cada situación de riesgo tiene sus acciones concretas, decididas con calma. También está a mano en el botón de pánico.
Es el término de una propuesta de 2010 para el manual DSM-5 que finalmente no se incluyó. Hoy la referencia clínica es el trastorno de conducta sexual compulsiva de la OMS (CIE-11, código 6C72): un patrón persistente de no poder controlar impulsos sexuales intensos, con consecuencias y malestar importantes.
No. Recorre los criterios que publica la OMS para que puedas reconocerte en ellos o no, pero no es una escala validada. Solo un profesional de la salud puede hacer un diagnóstico.
La cantidad por sí sola no define el trastorno. La OMS se fija en la pérdida de control, en los intentos fallidos de reducir, en las consecuencias y en el malestar o deterioro que causa durante meses.
No necesariamente. La OMS aclara que el malestar que nace solo de juicios morales sobre la conducta no basta para cumplir el criterio. Ese malestar merece atención, y un profesional puede ayudarte a entender su origen.
Sí. Las terapias cognitivo-conductual y de aceptación y compromiso son las más estudiadas, y un metaanálisis de 2025 encontró que reducen mucho los síntomas y la frecuencia de uso.
Fuentes
Actualizado el 28 de octubre de 2026. Las cifras se presentan tal como las reportan sus fuentes.
EverRise no es un tratamiento médico ni sustituye a un profesional de la salud.
Un plan para cada día, herramientas para los momentos difíciles y un progreso que una recaída no borra.