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Cómo dejar de masturbarse

Para dejar de masturbarte conviene tratarlo como un hábito que se ha vuelto automático: identifica los momentos en que aparece, cambia el entorno que lo dispara (sobre todo el celular y la cama), aprende a dejar pasar las ganas y prepara qué harás si recaes. Las terapias que trabajan esos pasos reducen la compulsividad sexual con un efecto grande.

Equipo de EverRise · Actualizado el 28 de octubre de 2026 · 11 min de lectura

8,6%

De los adultos de 18 a 50 años de EE. UU. mostró malestar relevante por no controlar sus impulsos sexuales.

Dickenson y cols., 2018

3.586

Hombres en el estudio que asoció más masturbación con menos satisfacción sexual y de pareja.

Rowland y cols., 2023

137

Hombres en el ensayo aleatorizado de terapia cognitivo-conductual en grupo para la conducta sexual sin control.

Hallberg y cols., 2019

Cuándo la masturbación se vuelve un problema

Ningún estudio ha fijado una cifra a partir de la cual la masturbación pasa a ser un problema. Lo que describe la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una pérdida de control. En la CIE-11, su clasificación de enfermedades, el trastorno de conducta sexual compulsiva consiste en un patrón persistente de fracaso para controlar impulsos sexuales intensos y repetitivos. Se mantiene durante un periodo largo, por ejemplo seis meses o más, y causa un malestar marcado o problemas importantes en la vida personal, familiar, social, académica o laboral (Kraus y cols., 2018). La definición se refiere a la conducta sexual en general, de modo que incluye la masturbación cuando sigue ese patrón.

Además del malestar, la OMS pide al menos una de estas cuatro señales:

  • La conducta sexual se ha convertido en el centro de tu vida, hasta el punto de descuidar tu salud, tu cuidado personal u otros intereses y responsabilidades.
  • Has intentado reducirla muchas veces sin conseguirlo.
  • Continúas aunque te traiga consecuencias negativas, como problemas en tu relación, en el trabajo o en tu salud.
  • Continúas aunque ya te dé poca o ninguna satisfacción.

El problema está más extendido de lo que se suponía. En una muestra representativa de 2.325 adultos de Estados Unidos, de 18 a 50 años, el 8,6 % superó el punto de corte de un cuestionario que detecta malestar o deterioro clínicamente relevante por la dificultad para controlar impulsos, sentimientos y conductas sexuales (Dickenson y cols., 2018). Un cuestionario de este tipo, llamado de cribado, señala a quién conviene evaluar y no equivale a un diagnóstico. Si quieres orientarte, el test de conducta sexual compulsiva usa una escala de la investigación y te explica tu resultado.

Malestar relevante por no controlar la conducta sexual

Hombres

10,3%

Mujeres

7,0%

Total

8,6%

Dickenson y cols., 2018. 2.325 adultos de 18 a 50 años, muestra representativa de EE. UU. Es un cribado, no un diagnóstico.

Qué riesgos tiene el hábito

Cuando la masturbación se vuelve frecuente y difícil de controlar, los estudios la asocian con peor ánimo y con menos satisfacción en la pareja. Son estudios con límites que conviene conocer, porque muestran asociaciones y no siempre permiten saber qué causa qué.

MEDIDO EN ESTO2023

Más masturbación, menos satisfacción en pareja

En 3.586 hombres, una mayor frecuencia de masturbación se asoció con menor satisfacción sexual y con la relación. Su relación con la erección fue débil e inconsistente, y la frecuencia de uso de pornografía no se relacionó con la disfunción eréctil.

Rowland, Castleman, Bacys, Csonka y Hevesi, 2023
International Journal of Impotence Research, 35:548-557

Límites de la evidenciaEncuesta en línea en un solo momento: muestra asociaciones, no causas. Los autores no descartan que mucho porno unido a mucha masturbación sea un riesgo en algunos hombres vulnerables.

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MEDIDO EN ESTO2018

Los atracones van con más ansiedad y peor ánimo

Nueve hombres en tratamiento, seguidos con un diario durante diez semanas. Siete describieron atracones de pornografía con masturbación, a veces de más de seis horas seguidas. En casi todos, esos días coincidían con peor ánimo o más estrés y ansiedad, y después aparecían vergüenza, soledad y culpa.

Wordecha, Wilk, Kowalewska, Skorko, Łapiński y Gola, 2018
Journal of Behavioral Addictions, 7(2):433-444

Límites de la evidenciaSolo nueve participantes; el estudio no permite saber qué causa qué.

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El malestar también tiene un componente propio. Sentirse adicto se predice sobre todo por el choque entre lo que haces y lo que valoras, a veces más que por la frecuencia (Grubbs y Perry, 2019). Ese malestar merece atención, y es una razón válida para querer cambiar.

Cuando la masturbación va unida al porno, también cuenta el contenido. Un metaanálisis de 22 estudios en 7 países asoció el consumo de pornografía con conductas sexualmente agresivas, con más fuerza en la agresión verbal que en la física (Wright, Tokunaga y Kraus, 2016). Son estudios de asociación, que no prueban que el consumo cause esas conductas, y lo desarrollamos en cómo cambia el porno la forma de mirar a los demás.

En la erección, los datos de Rowland y cols. no muestran un efecto claro. Si tienes problemas de erección, consulta con un médico, porque pueden tener causas que conviene revisar, como explicamos en porno y disfunción eréctil.

Por qué cuesta tanto dejarlo

La masturbación da un alivio inmediato. Si se usa para calmar el estrés o para salir del aburrimiento, cada vez que funciona refuerza la conexión entre ese estado y la conducta. En el estudio de Wordecha y cols., todos los participantes describían el consumo de pornografía con masturbación como una forma de regular el ánimo y el estrés. En una muestra mucho mayor, de más de 2.600 personas, calmar el estrés, distraerse de las emociones y evitar el aburrimiento se asociaron con el uso problemático de pornografía (Bőthe y cols., 2021).

Con la repetición, el hábito queda atado a lugares y momentos concretos: la cama antes de dormir o el celular a solas por la noche. Llega un punto en que la señal dispara la conducta casi sin decisión consciente. Cambiar algo automático lleva tiempo: en un estudio con 96 personas que formaban un hábito nuevo, la mediana para automatizarlo fue de 66 días, con un rango de 18 a 254 (Lally y cols., 2010).

Desear y disfrutar también pueden separarse. Ante los mismos videos explícitos, un grupo de 19 personas con conducta sexual compulsiva mostró más deseo que otro de 19 sin ella, pero no más disfrute (Voon y cols., 2014). Encaja con una de las señales de la OMS: seguir aunque la conducta ya dé poca satisfacción.

Pasos para dejar de masturbarte

En una revisión de 24 estudios de tratamiento para la conducta sexual compulsiva, los componentes más frecuentes fueron explicar cómo funciona el hábito y prevenir las recaídas, seguidos de revisar los pensamientos que lo alimentan e identificar lo que valoras (Antons y cols., 2022). Estos pasos los llevan a la vida diaria.

Anota cuándo aparecen las ganas

Durante una semana, escribe cada vez que aparezcan las ganas: la hora, el lugar, lo que hacías y lo que sentías. Con una línea basta. Al revisar la lista verás qué momentos se repiten, y esos son los que hay que preparar. Registrar el progreso por escrito mejoró el logro de metas en 138 ensayos aleatorizados con 19.951 personas (Harkin y cols., 2016).

Cambia el entorno que dispara el hábito

Las personas con más autocontrol tienden a evitar las tentaciones antes de tener que resistirlas, y eligen con más frecuencia entornos sin distracciones (Ent, Baumeister y Tice, 2015). Aplicado a este hábito:

  • Saca el celular del dormitorio por la noche y cárgalo en otra habitación.
  • Bloquea el contenido para adultos en tus dispositivos; en el iPhone se hace desde Tiempo en pantalla.
  • Si el momento de riesgo es la cama, entra en ella cuando tengas sueño y sal si llevas un rato despierto.
  • Ocupa las horas vacías con planes concretos, sobre todo los fines de semana y por la noche.

Decide de antemano qué harás

Escribe para cada momento de riesgo una frase del tipo «si ocurre X, haré Y»: «si me despierto con ganas, me levanto y salgo del dormitorio», o «si estoy solo en casa por la tarde, salgo a caminar». En un metaanálisis de 642 pruebas, este tipo de planes mejoró los resultados, con más efecto cuando seguían el formato «si... entonces» (Sheeran, Listrom y Gollwitzer, 2025).

Deja pasar las ganas

Las ganas suben, llegan a un punto más alto y bajan solas. La técnica del «urge surfing», que significa surfear el impulso, consiste en observar esa subida sin obedecerla: notas lo que sientes en el cuerpo, le pones nombre y esperas a que baje. En un ensayo con 123 fumadores, quienes la aprendieron no sintieron menos ganas, pero fumaron bastantes menos en la semana siguiente (Bowen y Marlatt, 2009). Lo que se entrena es la respuesta a las ganas.

Cómo se comportan las ganas

Las ganas subenPunto más altoBajan solas

El modelo del «urge surfing» en la prevención de recaídas con atención plena (Hendershot y cols., 2011).

Si va unido al porno, deja los dos

Cuando la masturbación y la pornografía van juntas, como en los atracones del estudio de Wordecha y cols., dejar una y mantener la otra conserva una de las señales que disparan el hábito. Si es tu caso, la guía de cómo dejar el porno completa estos pasos.

Prepara la recaída

Un desliz aumenta el riesgo de recaer, pero el paso de uno a otra no es inevitable (Larimer, Palmer y Marlatt, 1999). Si un día vuelves a hacerlo, revisa qué pasó antes, ajusta tu plan y sigue. Lo explicamos en recaí: qué hacer en las próximas 48 horas.

Qué tratamientos tienen respaldo

La terapia cognitivo-conductual (TCC) trabaja la relación entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces. La de aceptación y compromiso (ACT) entrena la capacidad de notar las ganas sin obedecerlas y de actuar según lo que valoras. Las dos tienen resultados medidos.

MEDIDO EN ESTO2025

La terapia reduce la compulsividad sexual

Veinte estudios y 2.021 participantes. La psicoterapia redujo con un efecto grande los síntomas, la frecuencia de uso de pornografía y la compulsividad sexual. Sobre las ganas el efecto fue pequeño.

López-Pinar, Esparza-Reig y Bőthe, 2025
Journal of Behavioral Addictions, 14(2):630-643

Límites de la evidenciaSolo 5 de los 20 estudios tenían grupo de control, y los resultados los informa el propio participante.

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ENSAYO ALEATORIZADO2019

Siete semanas de TCC en grupo

137 hombres con trastorno hipersexual, repartidos al azar entre siete semanas de TCC en grupo y una lista de espera. El grupo tratado redujo más los síntomas y la compulsividad sexual, mejoró su bienestar psicológico y mantuvo los cambios a los 3 y 6 meses.

Hallberg, Kaldo, Arver, Dhejne, Jokinen y Öberg, 2019
Journal of Sexual Medicine, 16(5):733-745

Límites de la evidenciaSolo hombres, y pocos respondieron en el seguimiento, así que el efecto a largo plazo es incierto.

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Cómo te ayuda EverRise a dejar de masturbarte

EverRise está pensada para dejar el porno. Muchas de sus herramientas trabajan las ganas en el momento en que aparecen, y por eso también sirven si tu objetivo es dejar de masturbarte. Un test inicial mide tu punto de partida y te da un programa de 90 días en cuatro fases, con una misión cada día. Cada mañana, un check-in sobre tu sueño, tu ánimo y tus ganas te propone la herramienta que encaja con cómo empiezas el día.

Cuando aparecen las ganas, el botón de pánico te ofrece «Aguanta conmigo» con un temporizador, «Aguantar la ola», respiración 4-7-8, juegos, 20 flexiones o salir a caminar. Tu plan de prevención reúne tus momentos difíciles con acciones concretas para cada uno, y el bloqueo de contenido usa el Tiempo en pantalla de iOS para cerrar el acceso a tus horas de riesgo. Si un día recaes, lo registras sin culpa en 30 segundos, conservas tu mejor marca y tus días acumulados, y recibes un plan para las 48 horas siguientes. La app incluye además cribados validados de ánimo y ansiedad que te recomiendan acudir a un profesional cuando hace falta.

Botón de pánico de EverRise

En la app

Un botón para el momento de las ganas

«Aguanta conmigo» te acompaña con un temporizador mientras las ganas suben y bajan. Desde ahí tienes «Aguantar la ola», «Mis razones», «Mi plan para esto» y «Necesito ayuda de verdad».

Preguntas frecuentes

¿Cómo dejar de masturbarme compulsivamente?

Empieza por anotar durante una semana cuándo aparecen las ganas, para descubrir tus momentos de riesgo. Después cambia el entorno que las dispara, como el celular en la cama, decide de antemano qué harás en cada momento difícil y practica dejar pasar las ganas sin obedecerlas. Si el hábito te causa mucho malestar, la terapia cognitivo-conductual tiene resultados medidos en ensayos aleatorizados.

¿Qué provoca la masturbación excesiva?

Los estudios muestran asociaciones con peor satisfacción sexual y con la pareja, y con más ansiedad y peor ánimo en los días de atracón. Cuando se vuelve compulsiva, puede ocupar mucho tiempo y desplazar otras responsabilidades, que es una de las señales que describe la OMS. Su relación con la erección es débil e inconsistente; si tienes problemas de erección, consulta con un médico.

¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando dejas de masturbarte?

Hay muy poca investigación sobre ello. El estudio de 2003 que describía un pico de testosterona al séptimo día de abstinencia tenía 28 participantes y fue retractado en 2021. Los cambios que prometen algunos foros no se han medido en estudios controlados. Si notas algún síntoma físico que te preocupa, consulta con un médico.

¿Cuántas veces es demasiado?

No existe una cifra segura validada por estudios. La OMS define el problema por la pérdida de control: intentar reducirlo sin conseguirlo, descuidar otras áreas de tu vida o seguir aunque traiga consecuencias negativas o poca satisfacción. Si te reconoces en esas señales, vale la pena trabajar el hábito con los pasos de esta guía.

¿Cuánto tarda en irse el hábito?

No hay un plazo garantizado. En el estudio de Lally y cols. (2010) sobre hábitos, con 96 personas, automatizar una conducta nueva llevó una mediana de 66 días, con un rango de 18 a 254. Fallar un día aislado no alteró de forma importante el proceso, así que un tropiezo no te devuelve al principio. Lo que cuenta es repetir tus respuestas nuevas en los momentos de riesgo.

¿Hay alguna app para dejar de masturbarse?

EverRise es una app de iOS en español para dejar el porno, basada en investigación científica, y sus herramientas trabajan las ganas en general. Incluye un programa de 90 días con una misión diaria, un check-in cada mañana, un botón de pánico para los momentos de ganas, un plan de prevención y bloqueo de contenido. Está disponible en la App Store.

Tu día 1 puede ser hoy

Un plan para cada día, herramientas para los momentos difíciles y un progreso que una recaída no borra.