145,7%
Pico de testosterona al séptimo día del estudio de 2003, retractado en 2021.
Guía · Días sin consumo
Una semana sin eyacular está dentro del intervalo de 2 a 7 días que la OMS pide antes de un análisis de semen, y el pico de testosterona al séptimo día que repiten las redes procede de un estudio retractado en 2021. En un estudio pequeño, el malestar de hombres con una conducta sexual compulsiva bajó a lo largo de diez días sin actividad sexual.
Equipo de EverRise · Actualizado el 28 de octubre de 2026 · 11 min de lectura
145,7%
Pico de testosterona al séptimo día del estudio de 2003, retractado en 2021.
10
Hombres en el estudio de Exton y cols. sobre tres semanas de abstinencia sexual.
7días
Máximo de abstinencia que pide la OMS antes de un análisis de semen.
1.216M
Impresiones en TikTok de las publicaciones sobre retención seminal analizadas en 2024.
La pregunta más repetida es qué pasa con el semen que no se expulsa. El manual de laboratorio de la Organización Mundial de la Salud lo explica así: los espermatozoides se acumulan en los epidídimos, unos conductos situados junto a los testículos donde maduran y se almacenan, hasta que se llenan. A partir de ahí pasan a la uretra y se eliminan con la orina.
El mismo manual pide que, antes de un análisis de semen, el hombre lleve entre 2 y 7 días sin eyacular. Una semana sin masturbarte queda dentro de ese intervalo, el que los laboratorios usan como referencia. La OMS añade que la vitalidad de los espermatozoides y su material genético no se ven afectados por una abstinencia más larga, salvo que haya un problema en el epidídimo.
Durante esos días pueden aparecer sueños eróticos. En una encuesta a universitarios polacos que habían intentado dejar el porno, fueron el efecto más recordado: los mencionó el 53,5 %, y la mayoría los consideró una molestia menor (Dwulit y Rzymski, 2019). Si durante la semana notas dolor en los testículos, molestias al orinar o cualquier cambio físico que te preocupe, consulta a un médico o a un urólogo para descartar otras causas.
La idea de que la testosterona se dispara al séptimo día sin eyacular procede de un estudio chino de 2003. Midió la testosterona en sangre de 28 voluntarios cada día de abstinencia: entre los días 2 y 5 apenas cambió, al séptimo apareció un pico del 145,7 % respecto al nivel inicial y después no hubo un patrón regular. En diciembre de 2021, la revista retractó el artículo, y PubMed lo registra hoy como publicación retractada. Una retractación significa que la revista retira su aval, de modo que el resultado deja de poder citarse como evidencia.
Otro estudio, mucho más pequeño, midió las hormonas tras una abstinencia más larga. Exton y cols. (2001) analizaron la sangre de 10 hombres adultos sin problemas de salud durante la excitación y el orgasmo por masturbación, antes y después de tres semanas de abstinencia sexual. El orgasmo elevó las catecolaminas, como la adrenalina, y la prolactina de la misma forma en las dos mediciones, y no cambió la testosterona. Tras las tres semanas, la testosterona en sangre estaba más alta. El estudio no midió si esa diferencia tenía algún efecto en la fuerza, la energía o el ánimo.
RETRACTADO2003
Veintiocho voluntarios: la testosterona alcanzó el 145,7 % del nivel inicial al séptimo día sin eyacular. La revista retiró el artículo en 2021.
Jiang, Xin, Zou y Shen, 2003
Journal of Zhejiang University Science, 4(2):236-240
Límites de la evidenciaRetractado: sus resultados no pueden citarse como prueba.
Ver la fuente↗DESCRIBE, NO TRATA2001
En 10 hombres adultos, la testosterona en sangre fue más alta después de tres semanas de abstinencia. La respuesta hormonal al orgasmo no cambió.
Exton y cols., 2001
World Journal of Urology, 19(5):377-382
Límites de la evidenciaDiez participantes. No midió efectos sobre el músculo, la energía ni el ánimo, y no estudió una semana.
Ver la fuente↗REVISIÓN2021
Una revisión sobre la frecuencia de eyaculación y la salud concluye que su relación con las hormonas sigue sin entenderse bien y que hacen falta estudios diseñados para medirla.
Mascherek, Reidick, Gallinat y Kühn, 2021
Frontiers in Psychology, 12:693121
Límites de la evidenciaReúne la literatura disponible, que los propios autores describen como escasa.
Ver la fuente↗Con lo que hay publicado, no se puede afirmar que una semana sin masturbarte cambie tu testosterona de forma relevante ni que eso se note en el gimnasio.
021 días
OMS, 2021; Jiang y cols., 2003 (retractado); Sassover y cols., 2024; Exton y cols., 2001.
La abstinencia de eyaculación es uno de los temas de salud masculina con más alcance en las redes. Un análisis de 2024 revisó las publicaciones más populares de TikTok e Instagram sobre seis temas de salud masculina: testosterona, disfunción eréctil, infertilidad, retención seminal, enfermedad de Peyronie y vasectomía. La retención seminal fue el tema con más alcance en las dos redes: más de 1.216 millones de impresiones en TikTok y 1.077.000 publicaciones en Instagram.
La calidad de ese contenido fue baja. Solo el 10,3 % de las publicaciones de TikTok y el 12,9 % de las de Instagram las hacían médicos. En una escala de 1 a 5, la precisión media fue de 2,6; las publicaciones de médicos puntuaron 4,2 y las del resto, 2,3 (Dubin y cols., 2024). Antes de creer una promesa sobre lo que ocurrirá al séptimo día, conviene preguntarse quién la hace y en qué estudio se apoya. En la guía sobre retención seminal revisamos sus promesas una a una.
La masturbación es un hábito que puede volverse un problema, y la clasificación de la OMS lo recoge. La CIE-11 incluye el trastorno de conducta sexual compulsiva, que define como un patrón persistente de fracaso para controlar impulsos sexuales intensos y repetitivos. Sus señales son concretas: dedicar tanto tiempo a la actividad sexual que se descuidan la salud, el cuidado personal, otros intereses o las responsabilidades; intentar reducirla muchas veces sin conseguirlo; seguir pese a las consecuencias negativas; y seguir aunque apenas produzca satisfacción. Según Gola y cols. (2022), el consumo problemático de porno y la masturbación compulsiva son a menudo las manifestaciones más visibles de este trastorno.
La CIE-11 añade un matiz que conviene conocer: el malestar que procede solo de juicios morales sobre la sexualidad no basta para hablar de trastorno. Lo que lo define es la pérdida de control y el daño que causa en tu vida, y ese daño puede afectar a la mente. En el estudio de Sassover y cols. (2024), los hombres con conducta sexual compulsiva empezaron con niveles de depresión, ansiedad y estrés más altos que los demás, aunque el estudio no permite saber qué fue primero.
DESCRIBE, NO TRATA2022
La CIE-11 describe la pérdida de control sobre los impulsos sexuales, con descuido de la salud y las responsabilidades. El porno y la masturbación compulsiva son a menudo sus formas más visibles.
Gola, Lewczuk, Potenza, Kingston, Grubbs, Stark y Reid, 2022
Journal of Behavioral Addictions, 11(2):160-165
Límites de la evidenciaEs una clasificación diagnóstica y su debate. No evalúa tratamientos.
Ver la fuente↗DESCRIBE, NO TRATA2015
En 596 hombres con pareja y deseo sexual disminuido, el 67 % se masturbaba al menos una vez por semana. El aburrimiento sexual, el porno frecuente y la baja intimidad con la pareja se asociaron a masturbarse más a menudo.
Carvalheira, Træen y Štulhofer, 2015
Journal of Sex & Marital Therapy, 41(6):626-635
Límites de la evidenciaEncuesta en un solo momento: muestra qué va unido, no qué causa qué.
Ver la fuente↗El riesgo crece cuando la masturbación va unida al porno. En el estudio de Carvalheira y cols., el 70 % de los hombres que se masturbaban con frecuencia veía porno al menos una vez por semana. Los dos hábitos se refuerzan: en los diarios de un foro de abstinencia, algunos hombres describieron ganas intensas de ver porno justo después de masturbarse (Fernandez, Kuss y Griffiths, 2021). Y lo que el porno enseña también cambia la forma de mirar: un metaanálisis de 22 estudios asoció su consumo con conductas sexualmente agresivas, sobre todo verbales (Wright, Tokunaga y Kraus, 2016). Lo explicamos en la guía sobre cómo cambia el porno la forma de ver a los demás.
El estudio más cercano a esta pregunta se publicó en 2024. Sassover, Kushnir y Weinstein analizaron a 30 hombres de 19 a 43 años que pasaron diez días sin actividad sexual: 14 tenían una conducta sexual compulsiva y 16 no. Al inicio y en los días 3, 7 y 10 midieron su malestar general y sus síntomas de abstinencia con cuestionarios.
En el grupo con conducta compulsiva, las puntuaciones bajaron en cada medición, y hacia el día 7 se parecían a las del grupo sin ese problema. En el otro grupo no hubo cambios. Los autores lo interpretan como un alivio progresivo durante la abstinencia, aunque el estudio es pequeño, los participantes se ofrecieron porque creían poder lograrlo y la abstinencia la contaba cada uno.
Puntuación media en el cuestionario de síntomas de abstinencia. Sassover, Kushnir y Weinstein, 2024: 30 hombres, 14 de ellos con conducta sexual compulsiva.
MEDIDO EN ESTO2024
En 14 hombres con conducta sexual compulsiva, el malestar y los síntomas de abstinencia bajaron en los días 3, 7 y 10. En los 16 sin ese problema no cambiaron.
Sassover, Kushnir y Weinstein, 2024
Frontiers in Psychiatry, 15:1421028
Límites de la evidenciaMuestra pequeña de hombres reclutados en redes sociales, abstinencia contada por ellos mismos y sin reparto al azar.
Ver la fuente↗El malestar puede bajar mientras las ganas siguen apareciendo. En el ensayo de Fernandez y cols. (2023) sobre una semana sin porno, quienes tenían un uso más problemático y diario sintieron más ganas que quienes siguieron consumiendo. Las ganas responden a señales aprendidas, como la cama, el celular o un mal día, y por eso pueden aparecer con fuerza aunque el cuerpo esté tranquilo.
La prevención de recaídas, uno de los componentes más frecuentes de los tratamientos estudiados (Antons y cols., 2022), consiste en preparar un plan para los momentos de riesgo antes de que lleguen. Estos pasos siguen esa lógica:
En la guía sobre cómo dejar de masturbarse explicamos el proceso completo, más allá de la primera semana.
EverRise es una app de iOS en español pensada para quien quiere dejar el porno y el hábito que lo acompaña. Para el momento de las ganas tiene el botón de pánico, de color naranja. Al pulsarlo se abre «Aguanta conmigo», con un temporizador que te acompaña mientras la ola sube y baja, y desde ahí puedes ir a «Aguantar la ola», a tu carta de «Mis razones» o a tu plan para ese momento. También tienes la respiración 4-7-8, juegos para cuando pensar no funciona, 20 flexiones o salir a caminar. Si sientes que necesitas más, «Necesito ayuda de verdad» te lleva a las líneas de crisis.
El resto del programa trabaja lo que hay detrás de las ganas. El plan de prevención reúne tus momentos difíciles con acciones concretas para cada uno, y el pronóstico te muestra el riesgo de las próximas 48 horas por franjas. Puedes programar el bloqueo de contenido con el Tiempo en pantalla de iOS para tus horas de riesgo.

En la app
«Aguanta conmigo» abre un temporizador y te recuerda que las ganas suben, llegan a su punto más alto y bajan solas. Desde ahí tienes «Aguantar la ola», «Mis razones» y tu plan para ese momento.
Una semana sin eyacular está dentro del intervalo de 2 a 7 días que la OMS pide antes de un análisis de semen. Los espermatozoides que no se expulsan pasan a la uretra y se eliminan con la orina. Pueden aparecer sueños eróticos y ganas en ciertos momentos. Si notas dolor o molestias físicas, consulta a un médico o a un urólogo.
No hay pruebas sólidas. El estudio de 2003 que describía un pico del 145,7 % al séptimo día tenía 28 participantes y fue retractado en 2021. Un estudio de 2001 con 10 hombres encontró la testosterona más alta tras tres semanas sin actividad sexual, sin medir efectos en la fuerza ni en el ánimo.
Según el manual de laboratorio de la OMS, los espermatozoides se acumulan en los epidídimos, junto a los testículos, hasta que se llenan. Después pasan a la uretra y se eliminan con la orina. La OMS indica que una abstinencia más larga no afecta a su vitalidad ni a su material genético, salvo que exista un problema en el epidídimo.
No hay estudios que lo demuestren. La única cifra llamativa, el pico de testosterona del séptimo día, procede de un estudio retractado. Una revisión de 2021 concluyó que la relación entre la frecuencia de eyaculación y las hormonas sigue sin entenderse bien, de modo que no hay base para esperar un efecto en tu rendimiento.
Cuando ocupa tanto tiempo que descuidas tu salud, tus intereses o tus responsabilidades, cuando intentas reducirla muchas veces sin conseguirlo, o cuando sigues pese a las consecuencias negativas o aunque apenas te produzca satisfacción. Son las señales que recoge la OMS en la CIE-11 para la conducta sexual compulsiva. El riesgo crece cuando va unida al porno.
Las ganas responden a señales aprendidas, como la cama, el celular, el estrés o la tristeza, que siguen activas al principio. En un ensayo de una semana sin porno, quienes tenían un uso problemático y diario sintieron más ganas que quienes siguieron consumiendo. Las ganas suben, alcanzan un punto máximo y bajan solas si no las alimentas.
Fuentes
Actualizado el 28 de octubre de 2026. Las cifras se presentan tal como las reportan sus fuentes.
EverRise no es un tratamiento médico ni sustituye a un profesional de la salud.
Un plan para cada día, herramientas para los momentos difíciles y un progreso que una recaída no borra.