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Guía · Mitos

¿Es malo masturbarse?

Depende de si lo controlas tú o te controla a ti. La masturbación es un hábito con un riesgo real: puede volverse compulsiva, y la OMS recoge ese patrón en el trastorno por comportamiento sexual compulsivo. Las señales son los intentos fallidos de reducirla, seguir pese a las consecuencias y usarla para escapar del malestar. Unida al porno aparecen riesgos medidos, como más problemas de erección.

Equipo de EverRise · Actualizado el 28 de octubre de 2026 · 9 min de lectura

10,3%

De los hombres de una muestra representativa de EE. UU. superó el umbral clínico de malestar por no controlar sus impulsos sexuales.

Dickenson y cols., 2018

207

Pacientes del estudio de campo del DSM-5. Las conductas más frecuentes fueron la masturbación y el uso excesivo de porno.

UCLA, 2012

17,6%

De 4.260 universitarios que veían porno notaba que necesitaba más estímulos para llegar al orgasmo.

Dwulit y Rzymski, 2019

Depende de si lo controlas tú o te controla a ti

Lo que la investigación ha medido con más detalle es lo que ocurre cuando una persona pierde el control sobre su conducta sexual. La Organización Mundial de la Salud lo recoge desde 2022 en su clasificación de enfermedades, la CIE-11, como trastorno por comportamiento sexual compulsivo: un patrón persistente de incapacidad para controlar impulsos sexuales intensos que lleva a repetir la conducta durante meses, con malestar o deterioro en la vida de la persona.

La Clínica Cleveland, que explica este trastorno para el público, menciona expresamente ver porno o masturbarse una y otra vez entre sus conductas repetitivas. Y aclara dos cosas que conviene tener presentes: tener un deseo sexual intenso no equivale a tener el trastorno, y los profesionales se fijan en la pérdida de control y en el impacto negativo, no solo en la frecuencia.

El problema es frecuente. En una muestra representativa de 2.325 adultos de Estados Unidos, el 10,3 % de los hombres y el 7,0 % de las mujeres superó el umbral clínico de un cuestionario que mide el malestar y el deterioro por no controlar los impulsos sexuales. Y en el estudio de campo que evaluó el trastorno hipersexual para el DSM-5, con 207 pacientes, las conductas más frecuentes entre quienes buscaban ayuda fueron la masturbación y el uso excesivo de pornografía.

DESCRIBE, NO TRATA2018

El 8,6 % de los adultos, por encima del umbral

2.325 adultos de 18 a 50 años elegidos al azar en los 50 estados. El 8,6 % superó el umbral clínico del inventario CSBI-13: el 10,3 % de los hombres y el 7,0 % de las mujeres.

Dickenson, Gleason, Coleman y Miner, 2018
JAMA Network Open, 1(7):e184468

Límites de la evidenciaEs un cuestionario de cribado, no un diagnóstico, y se hizo en un solo país.

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Cuándo la masturbación se vuelve un problema

Estas son las señales de que el hábito ha dejado de ser puntual, según la CIE-11, la Clínica Cleveland y los criterios que se propusieron para el DSM-5:

  • Has intentado reducirla o dejarla varias veces y no lo has conseguido.
  • Le dedicas un tiempo que choca con el trabajo, los estudios, el descanso o tus relaciones.
  • Recurres a ella sobre todo cuando estás estresado, ansioso, triste o aburrido.
  • Sigues aunque te haya traído consecuencias que no quieres.
  • Cada vez te satisface menos, y aun así vuelves.
  • Necesitas más estímulo o contenido más intenso para lo mismo, o te sientes mal cuando intentas parar.

Cuando el patrón se instala, la Clínica Cleveland describe consecuencias posibles en la vida diaria: dificultades para mantener relaciones, culpa o vergüenza, más riesgo de ansiedad y depresión, y problemas en el trabajo o los estudios. No todas aparecen en todos los casos, pero dan una idea de por qué merece la pena actuar pronto.

GUÍA MÉDICA2026

Lo que mira un profesional

Foco intenso en el sexo, pérdida de control, conductas repetitivas como ver porno o masturbarse, impacto en el tiempo y la vida, escalada, seguir pese al daño, menos satisfacción y malestar al intentar parar. La frecuencia sola no basta para el diagnóstico.

Clínica Cleveland
Compulsive Sexual Behavior Disorder (Hypersexuality), actualizada en febrero de 2026

Límites de la evidenciaGuía divulgativa de un centro médico. Resume la práctica clínica y no aporta datos propios.

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Qué cambia cuando va unida al porno

Cuando la masturbación va unida al porno aparecen riesgos medidos. En una encuesta internacional con 3.419 hombres de 18 a 35 años, el 21,48 % de los que tenían vida sexual activa presentaba algún grado de disfunción eréctil. Un consumo problemático de porno más alto se asoció con más probabilidad de tenerla, mientras que la frecuencia de masturbación no resultó un factor significativo.

Otra encuesta, con 4.260 universitarios polacos que veían pornografía, preguntó por los efectos que cada uno notaba en sí mismo. El 17,6 % decía necesitar más estímulos sexuales para llegar al orgasmo, el 12,0 % necesitaba una estimulación más larga y el 24,5 % notaba menos satisfacción sexual. La mayoría no describió efectos negativos en su función sexual. Quienes habían visto porno por primera vez antes de los 12 años tenían más probabilidades de describir estos efectos.

Efectos que notaban 4.260 universitarios que veían porno

Menos satisfacción sexual

24,5%

Necesitaban más estímulos para llegar al orgasmo

17,6%

Necesitaban una estimulación más larga

12,0%

Dwulit y Rzymski, 2019. Efectos descritos por los propios estudiantes en una encuesta en línea.

El porno también se asocia con la forma de mirar a los demás. En un estudio con 187 universitarios, ver con más frecuencia pornografía y otros medios que cosifican a las mujeres predijo una visión más cosificada de ellas, como si existieran para la satisfacción sexual de los hombres. Lo desarrollamos en cómo cambia el porno la forma de ver a los demás.

MEDIDO EN ESTO2021

La erección se asoció al porno, no a la frecuencia de masturbación

3.419 hombres de 18 a 35 años. El 21,48 % de los sexualmente activos tenía algún grado de disfunción eréctil. El consumo problemático de porno se asoció con más probabilidad de tenerla, y la frecuencia de masturbación no.

Jacobs y cols., 2021
JMIR Public Health and Surveillance, 7(10):e32542

Límites de la evidenciaEncuesta en línea en un solo momento: muestra asociaciones, no qué causa qué.

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MEDIDO EN ESTO2019

Más estímulo para el mismo resultado

4.260 universitarios que veían porno. Un 17,6 % necesitaba más estímulos para el orgasmo, un 12,0 % una estimulación más larga y un 24,5 % notaba menos satisfacción. Ver porno antes de los 12 años se asoció con más efectos.

Dwulit y Rzymski, 2019
International Journal of Environmental Research and Public Health, 16(10):1861

Límites de la evidenciaEfectos descritos por los propios participantes en una encuesta en línea, sin medición clínica.

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Por qué cuesta parar

La masturbación puede convertirse en una respuesta automática a ciertos estados. Los criterios que se propusieron para el DSM-5 ya incluían recurrir a la conducta sexual ante la ansiedad, la tristeza, el aburrimiento, la irritabilidad o el estrés. En un estudio sobre los motivos para ver porno, buscar alivio del estrés, distraerse de emociones incómodas y evitar el aburrimiento se asociaron con un uso problemático.

Con la repetición, el malestar mismo se convierte en el aviso. En un estudio con 104 diarios de abstinencia, los autores observaron que, en quienes usaban el porno para calmar emociones negativas, esas emociones parecían haberse convertido en una señal que disparaba las ganas. Y lo que se repite en el mismo contexto se automatiza: en un estudio sobre la formación de hábitos, volver automático uno nuevo llevó una mediana de 66 días.

Ese aprendizaje explica por qué cuesta parar, y también por qué se puede cambiar. Las terapias que trabajan el hábito, como la cognitivo-conductual y la de aceptación y compromiso, redujeron mucho los síntomas y la frecuencia de uso problemático de pornografía en un metaanálisis de 2025 con 2.021 participantes. Lo explicamos paso a paso en cómo dejar de masturbarse.

El papel de la culpa

Muchas personas buscan si masturbarse es malo porque se sienten culpables, y esa culpa merece atención. Sentirse adicto se predice sobre todo por el choque entre lo que haces y lo que valoras, a veces más que por la cantidad (Grubbs y Perry, 2019). Por eso la CIE-11 aclara que el malestar que se debe por completo a juicios morales no basta, por sí solo, para hablar de un trastorno.

Esto no quita valor a tu decisión. Si la masturbación choca con la persona que quieres ser, o si notas que te controla, querer dejarla es una meta legítima y alcanzable. La vergüenza, en cambio, pesa mucho cuando se tropieza: en una encuesta a hombres que conocían los foros de abstinencia, quienes habían recaído describieron vergüenza, sensación de inutilidad y tristeza tras su última recaída (Prause y Binnie, 2023). Por eso conviene que tu plan trate cada tropiezo como información para ajustar el rumbo.

Cómo te ayuda EverRise a dejar de masturbarte

EverRise está pensada para quien quiere recuperar el control, sin etiquetas y sin culpa. Empiezas con un test que mide tu punto de partida y sigues un programa de 90 días con una misión diaria. Los ocho ejercicios guiados, basados en la terapia cognitivo-conductual y la de aceptación y compromiso, te ayudan a identificar la frase que alimenta el impulso, a trazar el mapa de tus disparadores y a dejar de luchar contra las ganas sin obedecerlas.

Para el momento de las ganas tienes el botón de pánico: «Aguanta conmigo» con un temporizador, «Aguantar la ola», tus razones escritas por ti, tu plan para ese momento, la respiración 4-7-8, juegos, 20 flexiones o salir a caminar. Y si un día recaes, lo registras sin culpa en 30 segundos: conservas tu mejor marca, tus días acumulados, tu XP y tu oro, y recibes un plan para las 48 horas siguientes.

Botón de pánico de EverRise

En la app

Cuando aprietan las ganas, un botón

«Aguanta conmigo» te acompaña con un temporizador mientras las ganas suben, llegan a su punto más alto y bajan solas. Desde ahí tienes «Aguantar la ola», «Mis razones» y «Mi plan para esto».

Preguntas frecuentes

¿Es malo masturbarse todos los días?

No hay una cifra a partir de la cual la masturbación se vuelva un problema. Lo que marcan la CIE-11 y la Clínica Cleveland es la pérdida de control: intentos fallidos de reducirla, tiempo que choca con tus obligaciones y seguir pese a las consecuencias. Si haces algo a diario y no consigues parar cuando lo intentas, esa es la señal que importa. Lo desarrollamos en cuántas veces es demasiado.

¿Qué provoca la masturbación excesiva?

Cuando se vuelve compulsiva, la Clínica Cleveland describe consecuencias como dificultades en las relaciones, culpa o vergüenza, más riesgo de ansiedad y depresión y problemas en el trabajo o los estudios. Unida al porno, un estudio con 3.419 hombres jóvenes asoció el consumo problemático de porno con más disfunción eréctil.

¿Masturbarse sin porno también puede ser un problema?

Sí. La CIE-11 describe la pérdida de control sobre la conducta sexual en general, y la Clínica Cleveland incluye masturbarse una y otra vez entre las conductas repetitivas del trastorno. Aun así, varios riesgos medidos, como los problemas de erección en hombres jóvenes, se asociaron más al consumo problemático de porno que a la frecuencia de masturbación.

¿Masturbarse es malo para la próstata?

No hay pruebas de que la masturbación dañe la próstata. Sus riesgos documentados son otros: la pérdida de control, el tiempo que ocupa y su unión con el porno. Ante dolor o síntomas urinarios, consulta a un urólogo.

¿Masturbarse afecta a la testosterona o al gimnasio?

Lo que circula sobre la testosterona no se sostiene. El estudio que hablaba de un pico al séptimo día sin eyacular fue retractado, y otro con 10 hombres encontró la testosterona más alta tras tres semanas sin actividad sexual, sin medir efectos en la fuerza ni en la energía. Lo explicamos en la guía sobre retención seminal.

¿Cómo dejar de masturbarme compulsivamente?

Empieza por identificar cuándo y por qué aparecen las ganas, prepara una respuesta concreta para esos momentos y reduce el acceso al porno. Las terapias más estudiadas para la conducta sexual compulsiva incluyen componentes de terapia cognitivo-conductual, como la prevención de recaídas. Si el hábito te causa mucho malestar, un profesional puede acompañarte.

Tu día 1 puede ser hoy

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